Danny Mora
El Comisionado Mayor Luis Pérez Olivas, Jefe de la Dirección de Auxilio Judicial (DAJ) de la Policía Nacional, presentó esta tarde a Oscar Antonio Rivas Carrillo, alias “El diablo” de origen salvadoreño, quien era miembro de la “Mara 18” y fue contratado para participar en actividades terroristas en contra del Gobierno de Nicaragua, por lo que recibiría la cantidad de U$ 300 dólares semanales.
“Recibían órdenes de obstaculizar el tráfico vehicular en diferentes vías del país, el asesinato de policías, saqueo, destrucción y quema de edificios públicos y casas particulares de interés, robo y quema de vehículos, además de la destrucción de la rotonda Hugo Chávez”, detalló Pérez Olivas.
Según el Jefe Policial, el marero organizaba diferentes grupos para ejecutar estas acciones terroristas, movilizándolos a León, Chinandega, Managua, Carazo y Matagalpa.
Cabe mencionar que, según explicó el Jefe de la DAJ, el capturado declaró que ante el incumplimiento de los acuerdos de pago, “en compañía de dos mareros hondureños, me trasladé a la República de Honduras, días después regresé a Nicaragua con destino a Costa Rica, siendo capturado en la frontera”.
Antecedentes
Entre los antecedentes se destaca que, a la edad de 17 años ingresa a la “Mara 18” junto a sus hermanos Carlos David Martínez Carrillo y Ricardo Arnulfo Martínez Carrillo. Ambos fallecidos en enfrentamientos entre pandillas en territorio salvadoreño.
Participó en el asesinato de siete miembros de la “Mara Salvatrucha” en Chalatenango, distrito Italia y la colonia Valle Verde, lo que le valió ser propuesto a jefe de una clica.
Participó como miembro de la mara en la recolección de renta y extorción en centros comerciales, negocios informales y transporte público en Cocotlan y Colonia Valle Verde en San Salvador.
Participó en diferentes enfrentamientos con la policía salvadoreña, detenido en dos ocasiones por los delitos de homicidio, extorción y disturbios.
La Policía Nacional reitera su compromiso de continuar trabajando por la Paz, Tranquilidad y la Seguridad de las personas, familias y comunidades.
















